Tomado de: Centro de Fotografía. Hipódromo Nacional de Maroñas. http://cdf.montevideo.gub.uy/fotografias/hipodromo-nacional-de-maronas
El 12 de enero de 1889, el Jockey Club adquirió el Hipódromo Nacional de Maroñas y el 3 de febrero de dicho año se celebró la reunión inaugural con la presencia del Presidente de la República, Gral. Máximo Tajes.
Un nuevo Palco de Socios se estrenó el 6 de enero de 1910, obra del arquitecto Jacobo Vázquez Varela. Años más tarde, en 1921, se llamó a concurso para la construcción del Palco Oficial, resultando ganadores Fernando Capurro y Emilio Rodie.
Posteriormente, con el auge del deporte hípico fue necesario ampliar las instalaciones. Entre 1938 y 1945 fueron construidas tres tribunas por el arquitecto Román Fresnedo Siri: la Paddock, la Folle Ylla y la Popular.
Debido a las cuantiosas deudas del Jockey Club, el hipódromo de Maroñas tuvo que ser rematado en 1996. Su cierre fue en diciembre de 1997 y permaneció abandonado hasta su reinauguración el 29 de junio de 2003.
Tomado de: Boronat, Y; Risso, M. Román Fresnedo Siri. Un arquitecto Uruguayo. Montevideo: Facultad de Arquitectura, 1984.
El Jockey Club de Montevideo llama a concurso para la construcción de dos palcos para tribunas y un palco para Paddock, en el Hipódromo de Maroñas. Román Fresnedo obtiene el primer premio en las tres oportunidades y es así que entre 1938 y 1945, proyecta y dirige las tres obras mencionadas. Dichos palcos incluían además de los locales e instalaciones propios de su fundción como tribunas, otras dependencias para diferentes actividades. Tal como lo estableciera el programa, las tribunas debían incluir: Intendencia; café y bar; toilettes para el público; oficina de boletos; administración general del sport; oficina de distribución del personal y fuera del palco, boleterías y pasajes cubiertos. El Paddock por su parte incluía: comedor y anexos; comisariato; toilettes para el público; y fuera de el, boleterías y pasajes cubiertos.
Ambos programas plantean los mismos problemas del punto de vista técnico y así fueron encarados.
Era fundamental buscar la armonía con lo ya construido, por ejemplo El Palco de los Socios, y eso también se tuvo en cuenta y se logró con la continuidad del espacio de todos sus planos y niveles.
En la memoria descriptiva vemos que Fresnedo Siri hizo hincapié en dos aspectos fundamentales para encarar el proyecto: funcional y económico. Del punto de vista funcional era imprescindible lograr una visibilidad perfecta, la cual depende del espacio disponible, de la cercanía a la pista y de las construcciones laterales y un muy claro esquema circulatorio, tanto interior como exterior.
Los coeficientes de visibilidad y alturas mínimas a subir por los espectadores fueron científicamente determinados.
Del punto de vista económico el menor costo se podía lograr con el menor volumen posible de construcción y menor volado del alero.
Antes de arribar a la solución definitiva, se realizaron varios estudios de posibles ubicaciones en cuanto a la altura del arranque de las tribunas y la longitud de la misma, teniendo siempre presente los dos aspectos que mencionáramos al principio: funcional y económico.
Ver además:
Asociación de Ingenieros y Arquitectos del Uruguay, núm. 7 (noviembre de 1907); 105 – 108.
Hipódromo Nacional de Maroñas. Palco a la memoria. Montevideo: Zona de creación / Método del Uruguay Ingeniería S.A., 2004.
Alberdi, M., Cesio, L., Mazzini, A. Román Fresnedo Siri. Montevideo: IHA, Facultad de Arquitectura, 2013.
Jockey Club. Cincuentenario del Jockey Club. Montevideo: Barreiro y Ramos, 1938. www.maronas.com.uy/institucional/historia.php
Museo del Turf. Hipodromo Nacional de Maroñas. Montevideo: 2010 http://www.museodelturf.com.uy/pdf/Tema01HipodromoMaronas.pdf