La EXPO Station en Singapur es realizada por Foster + Partners, finalizada en el 2000.
Externamente es inevitable percibir dos elementos de la cubierta que están solapados y que parecen ingrávidos sobre la base de hormigón.
La entrada a la estación esta remarcada por un disco de 40 metros de diámetro, revestido de acero inoxidable, y a la vez recubre el patio de tequillas.
Los andenes están recubiertos por una figura en forma de hoja forrada de titanio que hace que los viajeros y las circulación de los trenes se reflejen en ella.
En la planta baja, el vestíbulo es traslucido lo que permite que tenga vistas tanto a la calle por un lado y, por otro, a un jardín tropical situado entre la estación y el centro de exposiciones. Desde el vestíbulo y el patio de taquillas, situados a pie de calle, se accede a los andenes elevados por ascensor o escaleras mecánicas.
Su forma es abierta lo que permite que corra un gran flujo de aire y por los materiales seleccionados permite que se refleje la luz natural, la proyecte por todo el edificio, lo que reduce a la utilización de luz artificial, en su exterior desvía los rayos solares pudiendo así lograr un agradable clima.