En 2011, el estudio conformado por el arquitecto italiano Fabrizio Barozzi y el arquitecto español Alberto Veiga gana el Concurso Internacional para realizar el proyecto para ampliación del Bündner Kunstmuseum en Chur. La edificación original fue construida entre 1874 y 1875 con destino a residencia privada denominada Villa Planta. En 1998 la casa fue vendida y es desde allí que el edificio se vincula con fines culturales. En 1927, mientras se adaptaba Villa Planta para cumplir con los requisitos de una galería de arte, las colecciones de historia natural se ubicaron en el Nuevo Museo de historia Natural ubicado en un predio adyacente. Finalmente, en 1981 se conectaron ambos edificios mediante una circulación cubierta. A principios de la década de 1980, se realizan obras de restauración y renovación de Villa Planta, las que fueron realizadas bajo la supervisión del colectivo de arquitectos Peter Zumthor, Peter Calonder y Hans-Jörg Ruch. Pese a su permanente adaptación, Villa Planta no proporcionaba espacio suficiente para la colección, en contínuo crecimiento, del museo, es por eso que en 2011 se realiza el concurso Internacional para su ampliación, la obra fue inaugurada en mayo de 2016. «La extensión de la Villa Planta, que dará cabida al Bündner Kunstmuseum, es un ejercicio de integración dentro de un conjunto urbano. A pesar de las limitaciones estrictas de la trama, el diseño se esfuerza por minimizar su volumen exterior invirtiendo el orden lógico del programa. Por lo tanto, se genera un nuevo espacio público que incorpora el jardín que rodea la Villa y se integra con los jardines de los edificios cercanos.» ¹ Esta inversión programática consiste en situar los espacios de exposición por debajo del nivel del suelo, de tal manera que el volumen emergente, sobre el nivel de la calle, sólo contenga los espacios de acceso. La reducción de la huella del volumen hace que sea posible extender el jardín existente y mejora la articulación del conjunto. De este modo se logra que la incorporación al Bündner Kunstmuseum resulte un volumen simple y compacto, que se integra perfectamente en su entorno inmediato, marcando además, una clara independencia con respecto a los edificios adyacentes. Si bien la ampliación se materializa como un volumen autónomo, independiente del edificio histórico, la vinculación entre ambos se realiza mediante la reinterpretación que el nuevo edificio hace de los conceptos presentes en el pre-existente, marcando un diálogo arquitectónico equilibrado entre ambos. La ampliación opta por una estructura clásica, así como una organización espacial que utiliza la simetría central como elemento estructurarte, claras referencias a la influencia de Palladio presentes en Villa Planta. «En cuanto al sistema de ornamentación, los ornamentos de la Villa Planta hablan de las influencias orientales de sus orígenes, mientras que en la extensión, el sistema de composición de las fachadas refuerza su expresividad y su autonomía con respecto a la Villa. Cada edificio muestra una identidad propia, sobre la base de principios comunes (estructura y ornamento), para reforzar la idea de un todo.» 2
Reseña: Jimena Abraham, 2018.
Referencias: https://www.buendner-kunstmuseum.ch http://barozziveiga.com https://www.plataformaarquitectura.cl
¹ Texto del equipo de proyecto.
² Texto extraído de: https://www.plataformaarquitectura.cl