Tomado de: Giuria, J. La arquitectura en el Uruguay, Tomo I. Montevideo: Imprenta Universal, 1955.
... Ocupaba la manzana entera, y al igual de todos los edificios de su misma índole, se componía de una serie de salas y locales construidos sobre todo el perímetro externo, reservándose en el centro una vasta plaza de armas. En este caso, la superficie edificada no pasaría de unos 2500 metros cuadrados, al paso que la plaza tendría alrededor de 5500.
Se sabe que en él estaban previstos numerosos y amplios dormitorios para la tropa, alojamientos de oficiales y sargentos, así como para los criados de los primeros, almacenes de armas y provisiones, cocinas (de tropa y oficiales), apartamento para el comandante, retretes, etc. En la plaza de armas estaban ubicados los pozos que proveían el agua necesaria para la alimentación y limpieza, y las cocinas de tropa. Por lo demás, todos estos datos se pueden encontrar en algunos planos en el Museo Municipal de Montevideo.
Este importante edificio fue construido con esmero: las jambas de las puertas y ventanas eran de piedra bien labrada, y para los muros, de respetables espesores por otra parte, se recurrió a la mampostería de ladrillo y de piedra rústica. Los techos eran a dos vertientes, a base de cerchas; en cuanto a la cubierta, el Sr. Seijo asegura que era de paja; no conocemos ningún argumento que destruya este aserto, pero se nos hace un tanto difícil creer que una construcción tan cuidada, casi podríamos decir lujosa, llevara una cubierta tan humilde y por añadidura eminentemente combustible.
El saqueo inglés de 1806 ocasionó grandes perjuicio a esta construcción militar; los asaltantes –aparte de apropiarse de todos los pertrechos de guerra que contenía- se llevaron las puertas, ventanas, y hasta la tirantería de los techos. Unicamente respetaron la capilla, que, en aquellos años, oficiaba de iglesia parroquial; “solo se llevaron las velas de cera y alguna ropa; además, en la puerta pusieron una centinela, día y noche, para evitar que nadie perturbara los oficios religiosos”.
Nunca fue reparado este interesante edificio; apenas si se reconstruyó la cubierta de una parte del ala que da a la calle 18 de Julio, inmediata a la capilla, con el objeto de obtener un local apto para servir de cárcel pública.
En 1830 o 1831 fue desalojada la capilla, y, hacia 1839, debió haber sucedido lo mismo con la cárcel, pues en dicho año, el teniente alcalde informaba sobre el resultado de la venta, en subasta pública, de cierta cantidad de madera perteneciente a los techos. (...)
Tomado de: Intendencia de Maldonado. "Sitios históricos". http://www.maldonado.gub.uy/?mi=Maldonado&p=efe937780e95574250dabe07151bdc23
Ambas denominaciones se deben a: "Cuartel de Dragones", por el "Regimiento de Dragones de Buenos Aires", quienes lo habilitaron en su primera época. Pertenecían al Virreinato y constituían un Cuerpo fijo para las Provincias del Río de la Plata. También el nombre hace referencia a los "Dragones de la Libertad", correspondiente a fuerzas artiguistas, al mando de Otorgués.
"Cuartel de Blandengues", como centro operativo de este regimiento. El Cuartel tuvo el objetivo de controlar y reprimir el avance portugués, así como de otras naciones europeas. Entre otros de sus cometidos tuvo la finalidad de frenar el contrabando con Portugal e Inglaterra. Es de destacar que la región platense era geopolíticamente estratégica.
Esta construcción militar data de 1771 (marzo), fecha en que fueran iniciadas las obras. Se construyó por orden de don Juan José de Vértiz, gobernador de Buenos Aires. Su misión sería albergar en forma permanente o transitoria, a distintos regimientos militares. Éstos a su vez y según las contingencias de la guerra, servían de auxilio a la Fortaleza de Santa Teresa (Rocha) o a la Plaza Fuerte de Montevideo. El principal impulsor fue Don Bartolomé Ferro, capitán del Regimiento de Mallorca y comandante militar de Maldonado.
El proyecto correspondió al ingeniero Juan Bartolomé Howel, de origen francés, quien desde 1763 estaba al servicio de España y que fuera designado por el gobernador Vertíz.
Se conocen tres planos del Cuartel, que ilustran la magnitud del edificio. Ocupaba una manzana ("una cuadra en cuadro") y contaba con: portón, almacén de armas, pabellones de oficiales, dormitorios, cuartos para criados, cocinas, cuarto del Oficial de guardia, cuartos para sargentos, cuadras para las compañías, habitación para el comandante y cuadras para la tropa (esta última transformada luego, en Capilla provisoria).
La construcción fue lenta y dificultosa dadas las carencias de la región. Por un lado, la falta de maderas duras, muy necesarias para: umbrales, techos, cumbreras, tirantes, vigas y aberturas.
Por otro lado, personal insuficiente y falta de picapedreros en la zona. Esto motivó el envío de un contingente de presidiarios desde Buenos Aires y Montevideo, así como de numerosos indios, procedentes de las Misiones Jesuíticas. También se recibieron operarios de Santa Teresa, algunos especializados, con experiencia de haber trabajado anteriormente con Howel. Los materiales empleados fueron: piedra, ladrillo, cal, madera y teja.
Las obras culminaron en 1797, bajo la dirección de don Rafael Pérez del Puerto (entonces Ministro de la Real Hacienda de Maldonado) y cuya orden fuera del Virrey Nicolás de Arredondo. (...)
En 1968 por disposición del Poder Ejecutivo, se constituye una Comisión Ejecutiva a los efectos de reconstruir el antiguo Cuartel y proceder a la instalación de un Museo Didáctico Artiguista.
En la plaza interior del predio se destaca el poste indicador cardinal de rumbos y batallas significativas del proceso revolucionario. En la actualidad se conserva el pórtico de entrada original, sobre la calle 25 de Mayo. Con motivo del Bicentenario, se colocó un mástil con la bandera artiguista de carácter permanente. (...)
Monumento Histórico Nacional. Resolución Nro. 1238/984.
Resultando: I) Que la ley 14.040 establece que podrán ser declarados Monumentos históricos los bienes muebles o inmuebles vinculados a acontecimientos relevantes a la evolución histórica nacional, a personajes notables de la vida del país o a lo que se considera representativo de la cultura de una época.
Considerando: que corresponde seguir el plan orgánico efectuando la declaración de Monumentos Históricos en el departamento de Maldonado.
Declárase Monumentos Históricos a los bienes culturales ubicados en el departamento de Maldonado que a continuación se enumeran:
1) Cuartel llamado de Dragones, asiento en la época hispánica de uno de los cuerpos militares del Virreinato del Río de la Plata denominado "Regimiento de Dragones de Buenos Aires", posteriormente ocupado por otras dos unidades militares, entre ellas, el Cuerpo de Blandengues en el que prestara servicios Artigas, sus construcciones constaban de: una Capilla, Cuerpo de Guardia, alojamiento del Comandante, alojamiento de Oficiales, cuadras para la tropa, Plaza de Armas y pozos de agua allí ubicados, almacenes de armas y provisiones, cocinas de oficiales y de tropa y otras dependencias; emplazado en la manzana Nº 5, delimitada por las calles Rafael Pérez del Puerto, José Dodera, 25 de Mayo y 18 de Julio, Padrones Nos. 39, 40, 41, 42, 44, 45, 795, 1688, 1705 y 7072 de la ciudad de Maldonado. (*)
Ver además:
Intendencia de Maldonado. "Sitios históricos". http://www.maldonado.gub.uy/?mi=Maldonado&p=efe937780e95574250dabe07151bdc23.