Situada al norte de Beijing, es la estructura artificial con mayor longitud del planeta. Se extiende a lo largo de más de 6.000 kilómetros.
Se trata de un gesto único y gigante en el paisaje, significativo del problema del cierre y de la seguridad humana que ha cruzado toda la historia.
La muralla se construyó con tierra y piedra, y se revistió de ladrillos por su lado oriental. Tiene una anchura de 4,6 a 9,1 metros en su base y se estrecha hasta 3,7 metros en la parte más alta; la altura media es de 7,6 metros. Se evitaron las escaleras y pusieron rampas, lo que muestra que se utilizaba como vía de comunicación, trasladándose personas y armamentos a gran velocidad de un lado a otro. Se movilizaban caravanas que iban desde las enormes ciudades chinas hasta el Golfo Pérsico, y desde allí a los puertos del mediterráneo oriental; de esta manera tenían acceso a los mercados europeos.
Las principales secciones en Beijing son: Badaling, Simatai, Jinshanling, Mutianyu, Gubeikou, Huanghuacheng, Jiankou. Badaling fue la primera sección de la Muralla que quedó abierta al público y su nombre significa «paso de acceso a todas partes», resalta la importancia estratégica del lugar. La muralla tiene numerosas torres de vigilancia desde donde los centinelas vigilaban el paso de enemigos. Allí mismo vivían y en muchas ocasiones morían. Se comunicaban por señales de humo, alertando a las tropas de las invasiones.
Se han realizado algunos trabajos de reconstrucción, que hasta ahora se han concentrado en tres puntos principales: los pasos de Shan-hai Kuan, Chia Yu Kuan y de Ba-Da Ling. Este último se encuentra cerca de Beijing y es la parte más famosa de la Gran Muralla.