Una de las cuatro cocinas industrializadas del grupo de cuatro jóvenes arquitectos de Leningrado. En este caso el edificio forma parte de una intervención urbana integral en una zona que en 1929 conformaba el perímetro industrial de la ciudad. Fue concebido para servir comidas diarias a 15.000 obreros por día.
Junto con la función principal de cocina comedor industrializado también operaba como grandes tiendas.
Su planta es asimilable a un número “8” rectangular, combinando rectángulos con medias circunferencias lo que en volumen genera prismas y medios cilindros, recursos propios de la estética constructivista.
Aunque en los edificios de este tipo no puede hablarse propiamente de una fachada principal, toda vez que eran posicionados en el territorio urbano de modo independiente y autónomo, el lado orientado a la gran avenida Stachek, oficia de tal.
Esta es asimétrica y de gran dinamismo.
Destaca una gran ventana corrida en el tercer nivel que al llegar a la esquina principal se encastra en un volumen más elevado el que a su vez termina encastrándose de forma curva en otro prismático.
En el medio en los niveles de planta baja y primero, cinco grandes ventanales rehundidos, oficiando de vitrinas, compensan con sus líneas verticales la gran horizontalidad del edificio.
Terminado en sobrio revoque gris oscuro, la función del edificio se anuncia en o alto con letras diseñadas originalmente en el proyecto, como era común en la vanguardia soviética.
El edifico se ubica frente al Palacio de la Cultura Kirov, en diálogo simétrico con él y el arco de triunfo en el medio de la avenida.
Texto: Marcel Blanchard