Este edificio fue construido como sede de las oficinas de varias líneas de trenes en momentos en que Chicago era la Central de Trenes del país. Burnham no fue solo el arquitecto sino también el mayor inversor en el edificio. Mantuvo además allí sus oficinas por mucho tiempo, en las que diseñó, por ejemplo, el Plan de Chicago de 1909.
El edificio tiene planta cuadrada y alberga en su centro un amplio pozo de aire. En los pisos inferiores se ubica un espacioso lobby. La restauración, realizada en 1985 por Frye, Gillian y Molinaro se concentró en el lobby incluyendo pisos de mármol y claraboyas. La fachada presenta una extrema calidad. El área vidriada se articula por medio de molduras de brillante terracota blanca en forma de delicados ornamentos.
En este edifico se encuentra la sede de la Chicago Architectural Foundation y alberga además numerosos estudios de arquitectura.